buscar en el blog

Cargando...

TRABAJO INVESTIGATIVO Y DE APLICACIÓN

TRABAJO INVESTIGATIVO Y DE APLICACIÓN
BOSQUES HÚMEDOS TROPICALES SAMANÁ DEL NORTE EN EL MUNICIPIO DE SAN CARLOS ANTIOQUIA

POR MARIA ELENA RESTREPO C

INTRODUCCIÓN
Los Bosques tropicales se encuentran cerca de la línea del Ecuador donde los niveles de temperatura y luz permanecen más o menos constantes durante todo el año.
El bosque húmedo tropical (bh-T), se caracteriza por:
ü Precipitación media anual de los 2.000 – 4.000 mm/año
ü Temperatura media anual de mayor de 26⁰C
ü Altitud sobre el nivel del mar de 0 – 1.000 m.s.n.m

Colombia es el segundo país del mundo rico en biodiversidad y la mayor cantidad de esta riqueza biológica se encuentra en los bosques húmedos tropicales: Nuestros bosques son un patrimonio, si lo conservamos realizando un aprovechamiento inagotable, si lo conservamos realizando un aprovechamiento racional y eficiente.
El interés de estos bosques es grande no solo para las personas que viven cerca, sino para toda la humanidad. Si logramos un desarrollo sostenible de los bosques, estos siempre nos ofrecerán una serie de servicios ambientales.

JUSTIFICACIÓN
Cada día se hace más importante conservar los recursos naturales, los cuales representan la supervivencia actual y futura de los seres vivos que habitamos el planeta. Nuestra obligación es ayudar a la conservación y protección de las riquezas naturales, que todavía existen en las veredas y Municipios.
Colombia es un país rico en biodiversidad a todo lo ancho y largo de su geografía, parte de esta riqueza está presente en el departamento de Antioquia, con un grave peligro de extinción.
En el Departamento, los bosques húmedos tropicales (bh-T) son un buen ejemplo de esta riqueza natural y el suroriente es un territorio que todavía es representativo de estos bosques.
La zona maderera de los municipios del suroeste antioqueño, ha sido tradicionalmente una zona rica en recursos naturales, en especial madereros, hidrológicos y derivados del bosque, los cuales debido a su intensa explotación presentan unas claras evidencias de graves deterioros día a día
El Municipio de San Carlos Antioquia posee un área de bosques húmedos tropicales de la región del Samaná del Norte. Hoy en día esas áreas boscosas se han transformado poco a poco para dar paso a explotaciones ganaderas, quedando un poco de área de bosque aun persistente y algunos elementos potenciales de supervivencia que aún quedan. De la zona viven directa o indirectamente comunidades enteras que derivan su sustento de sus fuentes de agua, del bosque y de los recursos naturales a él asociados que de continuar su actual explotación, sin técnicas adecuadas y sin una política racional, hacen previsible su agotamiento definitivo. Por ahora es una zona en estado de retorno poblacional, potencialmente rica aun, con habitantes empobrecidos
desaparición acelerada, así como de sus fuentes de agua, y de árboles con diámetros mayores de 25 cm de diámetro a la altura del pecho, ya que se comercializan cada vez de menor tamaño, hasta de 20 cm.
Con una política forestal de uso y aprovechamiento de estos bosques se lograría mitigar la presión que sobre los bosques ejercen las actividades de los seres humanos

PROBLEMÁTICA
Se identificó como gran problema el deterioro progresivo de los recursos naturales de la zona de bosques del Municipio de San Carlos.
Entre las causas para tal situación se mencionarán las principales encontradas en la zona. Como motivo principal de carácter económico se identifica la sobrexplotación de recursos naturales, especialmente la madera. Este problema, que tiene su origen en el desplazamiento de sus pobladores, donde aprovechando la situación llegaron personas de otras regiones y que poseen buenos recursos económicos a comprar las tierras para cambiar su vocación forestal a ganadera causando un desequilibrio en el ecosistema, desprotección de las microcuencas generando una disminución en los caudales de agua y también un desequilibrio sociall, descuidando otras producciones que podrían ser alternativas importantes para la región, como la pesca, las artesanías, algunos productos hortícolas u otros derivados de desperdicios de la madera. La población se dedica a unas escasas actividades productivas debido a las pocas alternativas de empleo existentes en la zona y por los inexistentes, débiles mecanismos de control oficial. A estos problemas se añaden otros: los desmontes, los monocultivos y la potrerización, contra la vocación real de los suelos y la explotación intensiva, que limitan las condiciones ecológicas para la producción diversificada, ya que los sistemas incipientes de producción agrícola, pecuaria y minera usados en la zona no pueden competir a mediano o corto plazo con una producción así sea apenas un poco más tecnificada con otros grandes proyectos como las represas, sin contemplar un real plan de mitigación de impactos ambientales.
Con toda esta situación la biodiversidad de fauna y flora se ve amenazada al punto de ser especies extinguidas o en vía de extinción. Es de anotar que estas actividades no tienen control alguno por parte del estado.

OBJETIVO GENERAL
Identificar una zona ecositémica importante del Municipio de San Carlos Antioquia y analizar cuál es el impacto ejercido por las actividades antrópicas en esta zona



OBJETIVOS ESPECÍFICOS
– Identificar cuáles son las actividades más significativas que están causando el deterioro de estos recursos.
– Buscar elementos que permitieran adecuar algunos sistemas de producción a los requerimientos socio-económicos y ambientales de la zona

– Contribuir al conocimiento y potenciar la oferta ambiental del bosque para conseguir un uso integral y duradero de los recursos naturales.

METODOLOGÍA
Este trabajo está basado en un estudio que realizó un grupo de estudiantes de la Universidad nacional de Antioquia, sobre los bosques húmedos Tropicales de Samaná del Norte
Como acción previa al trabajo se recurrió a CORNARE, UMATA y la Oficina Ambiental del municipio, para conocer la situación actual de los bosques húmedos tropicales del Samaná del Norte.
También se indago con los moradores de la región sobre el impacto que han generado las actividades antrópicas sobre estas zonas.

ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN OBTENIDA
Para este análisis es necesario conocer la caracterización de los bosques de la región, para lo cual se da a conocer un estudio de suelos para el departamento de Antioquia (IGAC, 1979), en el cual se tomaron las unidades fisiográficas correspondientes al área de estudio.
El Municipio de San Carlos posee una gran cantidad de bosques en diferentes estados sucesionales debido a las diferentes formas de intervención, producto de la dinámica económica de sus pobladores, es así, como en las zonas agrícolas y pecuarias se conservan reductos de bosque intervenido y rastrojo alto, en especial en sitios de alta pendiente y divisorias de agua; sin embargo estos reductos se ven amenazados debido a la expansión de la frontera agrícola y a la poca o nula utilización que se hace por parte de las personas de los productos y bienes que estos ecosistemas pueden proporcionarles haciendo de estas zonas de poco valor y de conflicto en la utilización del recurso suelo. Estos ecosistemas son bastante frágiles producto de las mismas condiciones biofísicas, en especial las altas precipitaciones (bp-MB, bp-PM, bh-T) a demás regulan en gran medida la oferta del recurso hídrico del territorio; lo que hace que una intervención en los niveles y frecuencias actuales lleve a estos bosques a su degradación ecológica o la pérdida total de este con la consecuente disminución de la oferta del recurso suelo, hídrico, faunístico y paisajístico entre otros.

Para la zona de vida bosque pluvial Montano bajo (bp-MB), bosque pluvial premontano (bp-PM) y bosque muy húmedo Montano bajo (bmh-MB), los análisis de la estructura de los bosques primarios intervenidos muestra como las especies más importantes el Chágualo (Rapanea guianensis), guacamayo (Croton funekianos), Chágualo (Clusia multiflora), Casaco de tierra fría (Cytharexyluim subflavesceos), Aguacatillo (Persea caerulea) y Siete cueros (Tibouchina lepidota). (ISA, 1994)
La distribución de las especies es uniforme, resaltándose las especies Aguacatillo (Persea caerulea), y Helecho negro (Danaea sp). Las áreas básales de mayor magnitud corresponden a las especies Chágualo (Rapanea guianensis), guacamayo (Croton funekianos) y casaco de tierra fría (Cytharexyluim subflavesceos).
Remanente de los Bosques Húmedos Tropicales del Samaná Norte
Estos bosques no solo representan una gran riqueza en biodiversidad para el municipio, lo es también para el mundo entero, en la medida que son los últimos remanentes que van quedando en globo terráqueo, su conservación depende del manejo que se le dé a estos, por tal razón, en el presente Esquema de Ordenamiento Territorial se dará un tratamiento especial a esta zona.
Los Bosques Húmedos Tropicales de la zona del Samaná Norte, comprenden cuatro (4) centros zonales, con veintidós (22) veredas y territorialmente representan el 57% del territorio del municipio.

Del mapa de ordenación de obtuvo la siguiente información:
Bosque I: presenta un área de 316.33 ha
Bosque II, con un área de 443.85 ha
Bosque III, con un área de 162.07 ha.
Esta zona de bosques tiene unas veredas alejadas de la cabecera municipal y se accede a ellas, por caminos de herraduras, con desplazamientos mínimos de dos horas desde el lugar donde termina la infraestructura vial.
Para el mapa de suelos se obtuvieron tres asociaciones, descritas a continuación:
Asociación YALI (JD)
Pendiente 12-50% (de)
Erosión Ligera - moderada (1-2).
Asociación Yali
Se localiza en la cordillera central de los cursos medios de los valles de los ríos Porche, Nus, Guatapé, San Bartolomé y afluentes del Samaná Norte, entre los 600 y 1200 m. Aproximadamente; el clima es cálido tropical húmedo y transicional al templado, corresponde por lo general a la zona de vida del bosque húmedo tropical. Ocupa la posición Geomorfológica de las colinas de ápice generalmente redondeados, pendientes cortas, rectas, convexas mayores del 7%. Los suelos derivados de rocas ígneas, preferentemente cuarzo-dioritas y granito, son profundos a moderadamente profundos, limitados por factores físicos y químicos, moderados a bien drenados. Debido al mal uso, se presenta erosión por escurrimiento difuso, surquillos patas de vaca y pequeños derrumbes, de grado hasta moderado, en épocas secas se presentan pequeñas grietas de profundidad sobre la superficie.

Asociación EL CINCO (EC)
Pendiente > 25% (f)
Erosión ligera moderada (1-2)
Asociación El Cinco
Está localizada en las partes bajas de las estribaciones de la cordillera central hacia los ríos Magdalena, Cauca y sus afluentes, entre el nivel del mar y los mil metros aproximadamente. El clima es cálido tropical húmedo y muy húmedo, corresponde a las zonas de vida bosque húmedo tropical, bosque muy húmedo tropical y a la transición cálida del bosque muy húmedo premontano.
Los suelos se han desarrollado a partir de rocas metamórficas, diferentes clases de neiss con inclusiones de esquistos y materiales calcáreos. El relieve es fuertemente quebrado a muy escarpado, los ápices agudos, pendientes rectas, convexas, generalmente largas, mayores del 25%.
Son suelos bien drenados, superficiales a profundos, limitados por factores físicos y químicos, presentan erosión ligera a moderada por escurrimiento difuso, cárcavas y pequeños deslizamientos localizados. En épocas de verano se presentan grietas de poca amplitud y profundidad, se encuentran piedras, cascajos y algunos afloramientos rocosos en la superficie.
Parte de la asociación se utiliza en ganadería de tipo extensivo, el resto está en bosques primarios y secundarios en proceso de tala; las especies más comunes son: Varias clases de palmas, balso, hobo, cedro, matarratón, roble, cucharo, yarumo, guasimo, laurel, helechos y pastos. Debido a la topografía el uso más recomendable es la explotación forestal y la ganadería en las áreas menos pendientes.

Asociación Zaragoza (ZC)
Pendiente 25 y > 50% (ef)
Erosión ligera moderada (1-2)
Asociación Zaragoza
Está ubicada en su mayor parte en la cordillera central en las vertientes hacia el río Magdalena y en el bajo Cauca, entre el nivel del mar y los mil metros aproximadamente.

Los suelos se han desarrollado a partir de rocas metamórficas, neiss y paraneiss migmatíticos con inclusiones de calizas, mármoles, cuarcitas y esquistos. Están localizados en las partes bajas o estribaciones de las cordilleras, las cuales tiene apariencia de colinas, de las que difieren por el gran desnivel que tienen las cimas de las crestas con una línea base de las áreas más altas a las más bajas.

El relieve varía de ligeramente ondulado a escarpado, los ápices son agudos y redondeados, las pendientes rectas, convexas, cortas y largas, mayores del 3%.
Son suelos moderadamente profundos a profundos limitados por factores físicos y químicos (gravillas, piedras, contactos rocosos o toxicidad por aluminio); bien drenados, presentan erosión moderada por escurrimiento difuso, surquillos, patas de vaca y movimientos en masa locales, pueden presentar gravillas, cascajos y piedras en la superficie y en el perfil.

Gran parte de la asociación está en ganadería de tipo extensivo, el resto son bosques primarios y secundarios. Las especies más comunes son: caracolí, ceiba, vara santa, siete cueros, yarumos, helechos, zarzas, rabo de zorro y pastos.
El mapa de zonas de vida presenta dos zonas correspondientes al área de estudio, bosque muy húmedo tropical (bmh-T) y bosque pluvial premontano (bp-PM), con su respectiva leyenda.

Esta región tuvo un período de regeneración y descanso ya que los pobladores se vieron obligados a desplazarse por los conflictos armados en la zona, quedando totalmente despoblados dando lugar a una recuperación de la biodiversidad en flora y fauna nativa principalmente; posteriormente llegaron personas pudientes comprando estas pequeñas fincas desvalorizadas por la situación y convirtiéndolas en grandes extensiones de potreros, donde las prácticas de cultivo son tumba, quema y siembra de pasto generando un deterioro de los recursos naturales y generando un cambio cultural y social en la región; sumado a esta problemática, esta región ha sido transformada por la influencia de las hidroeléctricas que van cambiando los microclimas de la región y toda la connotación social y cultural que ello conlleva.
Los pobladores de la zona se han dedicado principalmente a cortar y vender madera. Algunas personas han optado por la actividad agrícola como una segunda opción de subsistencia, cultivando únicamente yuca, maíz y frijol, y algunos otros cazan con relativa frecuencia guagua y conejo de monte en el bosque, como actividades de autoconsumo que les ayuda a mejorar en parte su dieta alimenticia,











CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Es urgente reducir la presión sobre el bosque con medidas tendientes a mitigar los daños causados por las actividades de deforestación, con programas de reforestación y manejo ambiental.

Se puede sugerir un modelo de gestión ambiental con incentivos económicos por medio del cual se reconoce un sistema de oferta y demanda de bienes y servicios ambientales

Dicho modelo de incentivos requiere de un flujo financiero, que consiste en el cobro monetario por concepto de algunos servicios ambientales y su posterior inversión en el recurso o ecosistema analizado. Este modelo opera a través de un mecanismo, denominado Certificado de Incentivo Verde (CIV), que hace énfasis en la restauración ecológica y la reforestación ambiental, y que depende para su materialización de diversas fuentes financieras como: la tasa de aprovechamiento forestal, la transferencia del sector eléctrico, proyectos de mecanismos de desarrollo limpio implementados a través del CIV, Cooperación Técnica Internacional y aportes de la Nación. A través de la Corporación Autónoma Rionegro Nare CORNARE.

Otra estrategia impulsada en el país en los últimos años, consiste en el otorgamiento del Certificado de Incentivo Forestal (CIF) para conservación. El Decreto 900 del 1 de Abril de 1997, reconoce como valor base para este incentivo siete salarios mínimos mensuales vigentes por hectárea de bosque, el cual será otorgado anualmente durante 10 años, y que podrá ser ajustado por la autoridad ambiental competente.

En este sentido se propone un incentivo monetario de conservación, teniendo como fuente de financiación una redistribución de los ingresos totales que el municipio de San Carlos recibe de ISAGEN, por concepto de las transferencias del sector eléctrico. De este monto de transferencias, el municipio ha consolidado el denominado Fondo Municipal de Protección Ambiental, orientado a la financiación de actividades y proyectos relacionados específicamente con saneamiento básico, obras de infraestructura física y proyectos ambientales y agrarios.

0 comentarios:

Publicar un comentario